SANDBOXES
Aprendizaje regulatorio para la economía digital
Regulación en contexto de innovación
La rápida difusión de tecnologías digitales —como la inteligencia artificial, los datos y las plataformas— desafía los marcos regulatorios tradicionales. En contextos de alta incertidumbre, la regulación ex ante suele ser rígida, lenta o inadecuada, generando riesgos tanto de sobrerregulación (que frena la innovación) como de vacíos normativos (que afectan derechos, competencia o seguridad). Los gobiernos de la región enfrentan además limitaciones de capacidades, coordinación institucional y evidencia empírica para regular de manera adaptativa.
¿Qué hacemos?
Apoyamos a los gobiernos en el diseño, implementación y escalamiento de entornos de prueba regulatorios y de política pública (sandboxes) como instrumentos de aprendizaje institucional. Estos entornos permiten experimentar de forma controlada con marcos normativos flexibles, generar evidencia real y ajustar progresivamente las reglas, manteniendo la protección de objetivos públicos fundamentales.
¿Cómo lo hacemos?
Desarrollamos y aplicamos la metodología RESMA (Regulatory Sandbox Maturity Assessment), una herramienta analítica y operativa que evalúa el grado de madurez de los ecosistemas regulatorios a lo largo de dimensiones clave como gobernanza, marco legal, capacidades técnicas, gestión de riesgos, participación de actores y mecanismos de aprendizaje. A partir de este diagnóstico, RESMA traduce brechas en hojas de ruta accionables, apoyando la transición desde ejercicios piloto hacia instrumentos de política sostenibles y replicables a nivel nacional y regional.
El problema que abordamos
La rápida difusión de tecnologías digitales —como la inteligencia artificial, los datos y las plataformas— desafía los marcos regulatorios tradicionales. En contextos de alta incertidumbre, la regulación ex ante suele ser rígida, lenta o inadecuada, generando riesgos tanto de sobrerregulación (que frena la innovación) como de vacíos normativos (que afectan derechos, competencia o seguridad). Los gobiernos de la región enfrentan además limitaciones de capacidades, coordinación institucional y evidencia empírica para regular de manera adaptativa.
¿Qué hacemos?
La rápida difusión de tecnologías digitales —como la inteligencia artificial, los datos y las plataformas— desafía los marcos regulatorios tradicionales. En contextos de alta incertidumbre, la regulación ex ante suele ser rígida, lenta o inadecuada, generando riesgos tanto de sobrerregulación (que frena la innovación) como de vacíos normativos (que afectan derechos, competencia o seguridad). Los gobiernos de la región enfrentan además limitaciones de capacidades, coordinación institucional y evidencia empírica para regular de manera adaptativa.
¿Cómo lo hacemos?
Desarrollamos y aplicamos la metodología RESMA (Regulatory Sandbox Maturity Assessment), una herramienta analítica y operativa que evalúa el grado de madurez de los ecosistemas regulatorios a lo largo de dimensiones clave como gobernanza, marco legal, capacidades técnicas, gestión de riesgos, participación de actores y mecanismos de aprendizaje. A partir de este diagnóstico, RESMA traduce brechas en hojas de ruta accionables, apoyando la transición desde ejercicios piloto hacia instrumentos de política sostenibles y replicables a nivel nacional y regional.